lunes, 25 de abril de 2011

SIN TITULO

haai! he empezado un nuevo relato, aun no tiene nombre y me falta organizar un sin fin de detalles, y me gustaria que me ayudaran con algo... se los digo al final. :DD


Daniel

Lo amo, no se si esta bien, si quiera si es normal. He aprendido toda mi vida que esto que soy es anormal, así se encargaron de enseñármelo cada persona que conozco. Solo mi pequeña ratoncito entiende que es lo que me pasa y lo que tengo.
Tengo miedo. De quererlo, de que no me quiera, y de que me quiera.
¿Qué hacer?  A veces paso horas  pensando en el, eso mi ratoncito no entiende, para ser tan pequeña y adorable sabe lo que quiere y como conseguirlo si es que se molesta en intentar hacer algo por su cuenta.
Hoy las clases estuvieron tan aburridas como siempre, estar en la universidad no es tan interesante como lo pintan, es mas bien difícil.
Me estoy especializando en Psicología, me pregunto si no fue un error. Ya llevo un año de cinco que pasare haciendo la carrera y estoy viendo cosas aburridas como Analisis experimental de la conducta. Bah
Lo único que puede hacerme feliz es el, pero él no lo sabe, o tal vez no le interesa. Mi ratoncito cree que debería hablarle que no puedo saber si me va a rechazar si no le doy una oportunidad.
La clase acaba después de dos horas seguidas de escuchar y tomar apuntes como loco, por suerte hay una hora libre (al fin) mi cerebro no puede tomar ni un poco más.
—¿Ya has hablado con él?— Pregunta Cecilia mi ratoncito al llegar junto a mí.
—no— le respondo con mal humor, la pregunta ya es costumbre.
—¿Por qué no? ¿Te ha mordido la lengua el ratón?— pregunta con inocencia, si supiera que en secreto le digo ratoncito, estará todo menos feliz.
—no, y no quiero hablar de ello
—vaaale lo que digas señor huraño. Venga vamos a comer algo.
Nos dirigimos a un pequeño establecimiento donde venden ensaladas, no soy conejo y no me gusta comer solo zacate, quiero comer carne pero a Ceci no le gusta la carne no es que sea vegetariana o alguna cosa así pero no le gusta ni la carne ni el pescado o cualquier tipo de mariscos. Pido una ensalada de pollo con galletas saladas, se que dentro de dos horas tendré hambre. Ceci pide una ensalada sola (traducción: sin pollo, cebolla morada, SIN nada) un poco de aguacate y queso. No sé como vive así.
Charlamos un rato evitando hablar de el, y de las clases estoy hasta la coronilla de las clases.
La puerta se abre a mis espaldas y me niego a mirar que tipo habrá entrado. Sé que es hombre por la fuerza con la que ha abierto la dura puerta de entrada. Me niego a mirar hasta que mi ratoncito dirige la mirada hacia la puerta y sonríe, con una pequeña sonrisa que no augura nada bueno, sus grandes ojos castaños brillan de regocijo, dirijo mi mirada hacia la puerta donde lo veo. Sus grandes hombros son lo que veo primero, luego su cabello café claro en rizos rebeldes, su piel bronceada por el sol, sus musculosas piernas escondidas en unos pantalones viejos y desteñidos, por ultimo miro sus ojos color verde. Como si presintiera que lo miraba dirigió sus hermosos ojos hacia mí, al instante aparte mi mirada de él y la fije en mi ensalada a medio comer, rojo como una amapola.
Ceci suelta una carcajada ignorante de que los chicos en al menos tres mesas dirigen su mirada hacia ella, ese es su principal encanto, su total inconsciencia de su gracia.
El se dirige hacia el mostrador rodeado por un coro de admiradoras y tipos que lo siguen como imbéciles, de repente el lugar parece mas pequeño como si estuviera achicándose a mi alrededor El parecía succionar todo el aire de la estancia.
Se dirige directo hacia acá ¡Oh NO! ¿Qué hago? Me siento como una quinceañera estúpida
Cuando pasa por nuestra mesa nos dice con una sonrisa
—Hola Dan, Cecilia— Mi amiga le da un pequeño asentimiento con la cabeza perdiendo totalmente el interés en el, al contrario que yo, que no podría ser mas consiente de el que en este momento.
Dile hola, dice mi mente
No puedo, conteste ligeramente molesto
Claro que puedes solo abre la boca ¡vamos!
¡cállate!
Cuando al fin abrí la boca para decir hola, el ya estaba fuera del alcance de mi estúpido, estúpido, estúpido ¡estúpido!  Ceci se estaba riendo detrás de su servilleta, sus hombros moviéndose delante y atrás, fruncí el seño mas bien con desgana, SE que merezco que se ría, vaya solo tenía que decir hola. En fin, otra vez será.
—Parecías tonto sentado todo rojo— comenta casualmente, comiendo otro bocado de ensalada
—ya lo sé— contesto tristemente
—solo tenias que…—
—ya lo sé— repito esta vez molesto y abochornado, Louis pasa de nuevo pero esta vez ni siquiera voltea a mirarme.
Veo mi ensalada, de repente no estaba nada apetitosa.

Louis

Mire a Dan caminando en el borde le estacionamiento con la pequeña chica blanca delante, Dan parecía totalmente concentrado en algo. Mire sus labios rosas que estaban entreabiertos con una pequeña sonrisa tenía aspecto serio y un poco formal, ¡lo adoraba! Sus piernas delgadas se movían dentro de los vaqueros desgastados que usaba, me gustaría quitárselos, lentamente. Me encantaría. Su playera color celeste se pegaba a su delgado torso, desde esta distancia cada vez mas corta, podía ver sus ojos color café. Su cabello castaño oscuro estaba desgreñado como si se hubiera levantado y pasado las manos por el pelo sin molestarse con el cepillo. Me gusta mucho mirarlo, y que sepa que lo miro. No esta listo para mi, para saber lo que soy. Ni saber mi verdadero nombre.
Me pregunto cuándo estará listo. Y me pregunto cuánto mas podre aguantar



Daniel

—ey ¿a dónde vas?— le pregunto confundido a Ceci cuando la vi enfilar hacia la izquierda contrario a donde estaba mi carro. Tropecé con quien sabe que cosa y estuve a punto de caerme y mientras recuperaba el latido de mi corazón Ceci estaba casi fuera de mi vista. –heeeey— grite de nuevo, con el mismo resultado.
Voltio a mirarme y me grito –vete, luego te alcanzo tengo algo que hacer— sin mas se dio la vuelta y se fue. Frustrado me encamine hacia mi coche y entre en el asiento de cuero negro y me acomode dispuesto a esperarla cuando con el rabillo del ojo mire unos rizos rebeldes y cuando dirigí mi mirada vi que Ceci iba hacia esos rizos, caminando con rapidez y seguridad, observe como Louis dirigía sus ojos hacia mi ratón, mirándola con curiosidad y una sonrisa torcida apareció en sus labios, me obligue a quitar la mirada de su rostro perturbadoramente hermoso y volví la vista a Ceci, ella le hacía señas con los brazos moviéndolos casi furiosamente para después darse la vuelta y encaminarse hacia una parte mas tranquila y sola del estacionamiento. Louis la siguió y no pude evitar volver a mirar con fijeza su rostro, como si sintiera que lo miraban sus ojos recorrieron el estacionamiento, embelesado como estaba apenas y alcance a aparte la vista y fingir interés por el volante negro del carro. Me espere a que pasaran unos segundos antes de volver a mirarlo, el ya estaba en la parte menos concurrida del estacionamiento de la Uni Ceci hablaba animadamente o tal vez muy exasperada, el asentía y decía unas pocas palabras, Ceci dijo otro mas antes de dirigirse hacia el carro haciendo muecas la gente a su alrededor se apartaba como si supieran que ella pudiera tumbarlos solo con estar cerca de su enojo. Ja. Entro dando portazo furiosa y se negó a hablar de ello por mas que le insistía.
Cuando llegamos a la casa de ella, su mama me recibió con el usual abrazo y beso en la mejilla
—Cariños ¿Cómo les ha ido?
—Bien— decimos a coro, ella nos palmea las mejillas y se dirige a la cocina, nosotros nos vamos al cuarto de Ceci, las paredes empapeladas de verde me parecen dirigir una familiar mirada, estoy acostumbrado a este cuarto es como si fuera también parte mía con sus muebles de caoba y el librero repleto de libros sobre vampiros, magia y romance. Ceci se aventó de un salto hacia la cama.
—uff— dijo sin humor, puso mala cara y se giro de costado, me senté a su lado y le pregunte que pasaba, me ignoro, le pregunte que había hablado con Louis en el estacionamiento, me ignoro de nuevo, regularmente con preguntarle dos o tres veces la pobre cedía, soltaba todo lo que quería saber, y no solo a mí, ella era fácil de quebrar en ese aspecto, pero algo en su expresión me izo saber que esta vez no pensaba decir nada ni aunque le insistiera todo el día. Con un suspiro me levante de la cama en busca de algo que comer. Regrese poco después con unos emparedados y jugo.
—lo siento— nada mas entrar me recibieron esas palabras y la cara algo avergonzada pero decidida de Ceci. –yo creo que deberías hablar con él ¿sabes?
—es solo que… —suspire profundamente –no estoy listo… no se que decirle, no tengo ni idea de si le intereso, ni siquiera sé si él es… ya sabes, eso.
Medio rio medio resoplo –vamos, si lo tiene escrito en la cara.
—claro que no— farfulle, —el es…masculino –dije abochornado
—¿masculino? Ohhh por Nirvana, ¿masculino? Creo que lo que quieres decir es sexi
—calla
—sexi, sexi sexi… — dijo cantando la cancioncilla*1.
—anda, toma tu emparedado.
Le dio un gigantesco mordisco antes de insistirme.
—habla con el ¿ok? No te arrepentirás.


Louis

—Estoy en casa mama –dije a gritos.
—hola cariño— llego la voz de mama desde algún punto a mi derecha. Me dirigí hacia mi habitación, mientras subía las escaleras el estomago me gruño exigiendo comida rápido, baje de nuevo con un suspiro baje y m dirigí hacia la gran cocina en busca de algo comestible, había pollo con espinacas en un plato cubierto, lo metí en el microondas mientras el plato giraba recordé la conversación entre la pequeña y yo.
«—Louis, me gustaría hablar con tigo
—adelante— dije con una sonrisita
—no puedes seguir así— me exigió con enojo —le haces daño, vive pensando que no estás interesado en el
—no es eso
—yo soy igual que tu y míranos –elevo las manos sobre su cabeza y las agito como un mono enloquecido.
—no es lo mismo  y lo sabes
Suspiro fastidiada y me dijo —sígueme— hablo como quien esta acostumbrada a ser obedecida, se reconocerlo porque a mi pesar yo también soy así.
Cuando me encamine detrás de ella sentí una mirada conocida clavarse en mí, me di la vuelta y vi como se apresuraba a quitar la mirada tratando de fingir que no me había estado mirando. Aguantándome la risa que burbujeaba desde mi estomago.
Llegamos a una parte mas aislada de aparcamiento donde siguió diciéndome cuan furiosa estaba de que le escondiera cosas a mi compañero de vida, que era importante que se lo dijera antes de que él se desamore de mi.
—eso no puede pasar— confiado le di una sonrisa arrogante.
—puede y lo sabes— dijo parafraseando lo que dije anteriormente —el es humano, ellos cambian a menudo de sentimientos son… volubles.
—El no, el es especial
—si, es especial, pero eso no quita que sea humano
Suspire derrotado por que sabía que ella tenía razón por mas que me molestara.
— ¿Por qué no empiezas diciéndole tu verdadero nombre? —me dijo con una sonrisa, al fin algo aplacada
—desencadenara un montón de preguntas mas
—lo sé –dijo esta vez con una sonrisa en toda regla, con un pequeño asentimiento y una floritura de la mano se dio la vuelta y se encamino hacia el coche de Dan la segui con…»
Un pitido agudo anuncio que ya habia pasado el tiempo que habia puesto en el microondas sacándome de mi ensoñación.
Me di la vuelta y me encamine hacia la sala nada, la recamara principal nada, cuando perdia las esperanzas de encontrarla ella apareció como invocada, su cabello negro ondulado, su mirada antigua y su piel reluciente, traiga unos guantes de gardineria.
—ma yo… —dude no encontrando las palabras.
— ¿si mon chéri?— me pregunto con una sonrisa.
— ¿Como te enamoraste de papa?— le pregunte al fin, algo sonrojado
— ¿uh? ¿A que viene esa pregunta ahora? – cuestiona desconcertada
—Es sobre Dani –le dije esta vez de verdad abochornado, esta fue una idea de mierda, ¡solo a mí se me ocurre!
—Ah— su voz cambio a entendimiento —¿Qué pasa con él?
—Cecilia cree que es hora, que esta listo
—¿Cecilia? ¿Del clan Müller ? –me miro sorprendida
—justo ella, Dani y ella son amigos desde hace mucho, ella dice que el piensa que yo no quiero nada con él. Y eso es estúpido porque yo lo amo… pero él no se da cuenta. Y no sé si estará listo, porque esto no es cosa de juegos y tampoco sé si estoy listo del todo para dar ese paso…— balbucea las palabras a toda prisa deseando acabar lo mas rápido posible
—bueno amor eso es fácil ¿Por qué no solo lo haces de forma humana?
—¿forma humana?— dije lentamente como si no conociera las palabras
—Citas, noviazgos, lo que hacen los adolescentes de ahora— agita su cabello con la mano, sonriendo como si me considerara un tonto, y supongo que lo soy, estaba tan preocupado por la Unión que no se me ocurrió algo tan… banal como una cita.
—¡claro! ¿Cómo no se me ocurrió antes?— me dio una carantoña en la mejilla antes de salir de la sala de nuevo. Ahora ¿Como diablos voy a pedirle una cita?


Daniel

—¿pastel?— pregunte indeciso, se me acababa el tiempo, tenía que ir la Uní porque abría una importante conferencia que no podría perderme. Sin darme tiempo a negarme envuelve un trozo de pastel en aluminio y me lo da.
—Para el recreo— me dice con una sonrisa.
—gracias mama— digo y me abstengo de decirle que en la universidad no se dice recreo, que ni siquiera hay. Le doy un beso en la coronilla y salgo de la casa antes de que se le ocurra algo mas.
Recojo a Ceci de camino. Pone mala cara
—Lo siento— digo antes de que puede decirme algo
—Tonto— frunce el seño
—Mph— ¿a que viene eso?
—Esta vez le vas a hablar— me indica con ademan casual
— ¿¡que!?— poco me falto para salirme del camino
—no seas dramático, mira ya estoy cansada de verte babear por el…— esta vez yo la mire con el ceño fruncido —no despegues la vista del camino— me regaña antes de continuar —…tu lo quieres y el te quiere, no hay que darle tantas vueltas, sé que me estoy entrometiendo en lo que no me llaman pero no puedo dejarte sufrir.
—no sabemos si le gusto
—claro que le gustas chicoT— T es por Tonto, Tímido y Tozudo. Si no es exactamente un cumplido pero mientras nadie sepa que significa estoy bien.   
Últimamente hablamos cada vez mas de él, lo pienso pero no lo digo porque sé que la va a molestar, yo mismo me molesto, lo amo, pero eso no quiere decir que tenga que estar hablando de el todo el día.
Llegamos al campus sin incidentes, a pesar de que estudiamos psicología tomamos diferentes ramas yo tomo psicología clínica mientras que Ceci tomo Psicología Gestalt. Creo que quiero ser psiquiatra, quiero ayudar a la gente que tiene problemas. Me despedí de Ceci y me encamine hacia la conferencia al otro lado del campus.
Pienso de nuevo (como no) en Louis durante parte de la conferencia, trate de prestar atención a toda pero había partes que ya sabia y ese profesor tenía la costumbre de repetir cosas o dar muchos ejemplos y no podía evitar divagar.
Cuando la conferencia termino nos dieron un descanso de cuarenta minutos para que nuestro cerebro conectara de nuevo con todo lo demás. Ceci aun no sale de su clase entonces me puse a deambular un rato hasta encontrar un árbol que daba suficiente sombra, ahí me senté en el suelo, saque el libro que he estado leyendo: Cuernos de Joe Hill, pobre Ig, pobre Merrin. Me sumerjo tanto en la historia que cuando alguien me habla doy un sobresalto monumental.
—Hola, siento haberte interrumpido— me dice la voz alegre y medio ronca de Louis Cross nada menos, me quede mudo por completo y mi cerebro que había vuelto a la normalidad volvió a desconectarse –si quieres que me vaya me iré— dijo dándose la vuelta.
—no, ¡no! espera— me estiro y lo agarro de la muñeca, cuando da la vuelta se me enciende el rostro y le suelto el brazo, me sonríe y los ojos parecen chispearle de color mercurio, pero me digo que es imaginación mía.
Se sienta al lado mío, ya no puedo concentrarme en algo que no sea él. Toqueteo unos cuantos hierbajos del suelo, me rasco el tobillo, me despeino el cabello, estoy inquieto hasta que me toma de la mano, ¡si! de la mano y me dice en un murmullo
—tranquilo, no hay necesidad de estar tan nervioso, solo quería hablar con tigo— claro me digo, hablar, porque solo somos amigos y nada mas ¿eh?
—si, ¿de que quieres hablar?— pregunto desanimado pero intentando disimular
—¿quieres uvas?— habla en cambio, sacando una uva de un topper que no había visto hasta ahora me la acerca a los labios –no tiene semillas— tal vez piensa que dudo porque  creo que tiene semillas, cuando acerco la mano aparta la suya y ordena –abre boca.
Me quedo mudo pero hago lo que me esta diciendo, abro la boca y suavemente introduce la fruta morada entre mis labios, la mastico suavemente respirando apenas.
—¿esta buena?— asiento sin hablar y antes de que pueda reaccionar saca otra y la acerca a mis labios y así pasamos al menos diez minutos con el alimentándome con una sonrisa y ademanes dulces. El también toma unas pocas pero parece mas concentrado en dármelas a mí.
—toma— indico cuando se acaban las uvas, saco el trozo de pastel que mama me dio en la mañana (gracias mama) me doy cuenta cuando le acerco el trozo que no hay tenedor. —me olvide del tenedor— susurro
—no hay problema— abre la boca, lo miro confuso un momento y caigo en la cuenta de que espera que le dé yo en la boca, acalorado parto un pedazo y lo voy acercando a sus labios rosados, toma el pedazo y antes de que retire la mano me la agarra, mastica rápido y vuelve a abrir los labios… y ¡mete mis dedos en su boca! Uno a uno limpiándolos con la lengua, sentí un cosquilleo en mi estomago nervios y excitación combinados.
— ¿q-que?— su cara se acerca tanto a la mía que puedo ver las motas doradas de sus ojos color verde musgo.
Dejando ir mi mano suelta ―ten una cita con migo
―¿uh? ¿cita-a? ¿con t-tigo?― tartamudeo sin control no creyéndome lo que mis oídos están escuchando
―por supuesto que conmigo― sonríe y se acerca aun mas ―¿por favor?
Me quede boquiabierto como un pez ―¡si! si me gustaría tener una cita contigo- le digo antes de perder el valor o el habla.
―grandioso― esta vez la sonrisa es mas bien como la del gato Cheshire amplia, brillante y misteriosa. Y me deja sin aliento, sin el poco que había logrado hacer entrar por fuerza.
Me aclaro la garganta, una, dos, tres veces antes de poder hablar de nuevo ―etto*2
― ¿si?― pregunta sin quitar la sonrisa.
―no nada― quiero preguntar si le gusto, pero no me atrevo, no quiero oírle decir que no, pero… si me ha invitado a una cita. Eso quiere decir que le gusto ¿verdad? ― ¿te gusto?― le suelto al fin.
―si, me gustas mucho― responde con sinceridad.
―oh― me falta el aire pero aun así saco las palabras ―tu también me gustas mucho, muchísimo. ―entrecortadamente le confieso consiguiendo un sonrojo monumental.
Suelta una suave carcajada y siento que se rie de mi, me enojo ―!no te burles de mi como si nada!
―no me burlo de ti amor― amor, amor, amor. Me dijo amor. Sonreí olvidando mi malestar.
Abrio los brazos ―venga― me guiña un ojo, me enderecé para poder entrar en sus calidos brazos. Enterré mi cuerpo en el suyo no queriendo que se alejara de mi nunca o al menos en las próximas horas.

 
Louis

Estoy eufórico, extasiado y…stupéfait. Aun no me lo creo del todo. Y pensar que durante todo un año busque la manera de que me conociera y ahora lo tengo entre mis brazos, la gente alrededor se nos queda viendo con curiosidad, otras con asco. Que les den por culo. Estoy demasiado feliz como para que me importe un comino.


*1 Nota: DOA Sexi Girl sale en youtube
*2 Nota: Etto= Esto, Japonés :DD


NOTA PARA MI: CROIX, COMO APELLIDO PARA LOUIS CROIX… MMMMM QEDA o NO QEDAA. :SS o tal vez LOUIS SAINT—CLOUD. (en realidad es un lugar de Francia, no me convence)
Otros posibles nombres Alcide, Claude, Kyllian, mmmm Kyllian Croix. Suena bien no?
Nombre del padre Armand. (es perfecto *0*) y madre Lexia Croix.
NOTA 2: apellido Müller para cecilia, Cecilia Müller, origen alemán, padre nacido durante el nazismo, madre mexicana nacida en 1960. Padre: Dustin Müller, madre Alondra Müller.
NOTA 3: Daniel Torres Mexicano, Madre: Lucia Torres, Humanos.
NOTA4: cuando se exitan o siente enojo o alegría máxima los ojos se les ponen color mercurio.


aqui el detalle, no se muy bien que nombre ponerle a el protagonista2. Louis, no me termina de gustar, y pense en ponerle Kyllian, pero no tiene diminutivo y siempre he pensado que los nombres sin diminutivo son... "no personales" como samantha, si te cae bien pero no te llevas le dices samantha, si te llevas bien le dices sam, y si son amig@s le dices samy. en cambio Thania. Solo es asi, no hay variacion. LO mismo que Kyllian y por eso tampoco me termina de gustar. 

¿cual creen que queda mejor con el apellido Croix?
  1. Louis
  2. Kyllian
  3. Claude
  4. Cloud
  5. Alcide

martes, 3 de agosto de 2010

Mas Desvaríos











La madre miro licenciosamente al niño pidiéndole con la mirada que cayera, el niño no sabía por que su mami estaba tan asustada y le preguntaba con voz suave, un débil murmullo que le pasaba pero la madre lo callaba bruscamente. Le chitaba y le decía que era un mal niño por hacer ruido, el estaba confundido no sabía que hacer. Un día su mami le dijo “nos ha descubierto, niño” con mucha frialdad y un poco de crueldad. El niño respiro profundamente y acepto calladamente lo que se les avecinaba…

“¿Qué hacemos?” pregunto con calma, no parecía en nada a un niño, parecía un hombre con cuerpo pequeño, despojado de inocencia.

La madre indiferente se encogió de hombros y dijo, “no es mi problema…es tuyo”


************


“Quiero que sientas mi dolor como tuyo, que estemos juntos por siempre, sintiéndonos alimentándonos juntos, sufriendo juntos. Pero no pareces sentir lo mismo ¿Por qué no me amas? ¿por mi cara? ¿por mi cuerpo? Piensas que soy una criatura monstruosa, solo por que como humano, pero los humanos matan todo el tiempo, nosotros no. Somos buenas bestias. ¡ámame! Por favor.”

“no-no por favor…yo te amo. No me comas. Te amo ¡te amo! Por favor”

“no, no lo haces”

La criatura abrió las enormes fauces llenas de dientes puntiagudos que sintieron el placer de matar a mas de uno. Sus manos llenas de callos negruzcos y pequeñas escamas lo agarraron por detrás enterrando sus garras hasta llegar a sangrar a su débil piel humana. Y alzándose sobre de él, como una sombra de muerte, engullo al hombre, hasta la planta de los pies, sintiendo como su vida se apagaba lentamente, pero no sintió placer…solo dolor, profundo dolor. Y furia mucha furia, por el, por los humanos, por todo. Y llorando amargamente se hundió en el vacio a esperar al siguiente hombre que amara….

Quisiera Ser...













Quisiera ser…


Quisiera ser fuerte, Quisiera ser invencible.

Ser amable, Burlar la muerte.

Pero sobre todas las cosas Quisiera amarte.

Una Tarde Nublosa

Ziento la Tardanza!!! en zerio!!! no ze por que estoy poniendo tantaz "Z" waaa no importa.... lo qe zi ezpero lez importe ez el capi que acabo de poner!!! noz leemoz!!!




Capitulo 3: Papel y promesas

Al terminar de guardar me dirigí hacia mi cuarto a ver el papel, tenía las siguientes palabras escritas en él:

Luz del atardecer

Recedrata led zul elegida, adigele, Đïīếġế halfico, ociflah, flahoci mundo, odnum, numod

Ceretadra eld uzl

Reglas:

Si la palabra es de 2, 3 o 4 letras y no se puede dividir (pez, zep) y empieza con vocal o de dos letras (mi, im) se queda como esta. Pero si empieza con consonante de tres o cuatro (tres, sert) se cambia la primera por la segunda y así (estr) o como la palabra (ser, res) es ers.

Si es en nombre se pone completo y luego se ba de atrás para delante. Si es una cosa (el tarro esta vacio, le orrat atse oicav, le raort seat caoiv) se cambia de palabra en palabra, y de 2 letras en 2 o de 3

Si es una palabra igual (mama, amam) para que se pueda hacer el tercer paso se agrega la primera consonante y si la primera es vocal no imparta. (Amaam)

Si es el nombre de una persona importante (un lord, príncipe) se le agregan unos puntos enzima del título en la primera a que haya y si no hay en la e. (drol, dröl) y a un rey (yer, yếr) pero en cambio a una reina se le trata con mas respeto pero solo se pone al revés (ėr) y a los nombres se ponen en ingles (al revés) mundo halfico es halfico mundo.

La letra ė tiene mayor rango que la ế. Por eso se usa en la reina.

Recuerda el secreto está en tus manos.

Pd. Algún día tendrás que tomar una decisión

Ok estaba oficialmente espantada ¿¡esto no es un sueño¡? Todo es real, ¡no se qué hacer! ¿le digo a mi familia o no? NO decidí al recordar el papel “el secreto está en tus manos” y yo no soy una soplona prometí no abrir la boca, así que por ahora lo único que puedo hacer es dormir y mañana seguir aprendiendo el mapa para poder visitar al viejo. Y que me responda unas cuantas preguntas.

En la Noche me desperté sobresaltada (tuve una pesadilla) prendí la lámpara, aun tenía en la mente las imágenes de mi sueño. Estaba con el viejo y de repente estaba con el señor que hizo el cuadro, Ceretadra eld uzl y me llevaba en brazos hacia el árbol kilitzo y luego desaparecía, y al final en las sombras se escuchaba una respiración grande, sin duda un animal enorme. Que se acerco lentamente pero sin salir de las sombras y con voz susurrante me dijo:

“conoces nuestro secreto, debes morir.”

“No por favor no le diré a nadie” recuerdo haberle dicho con algo más que miedo, estaba aterrorizada

“todos los humanos son iguales, prometen cosas que luego no cumplen” me respondió la voz y lentamentante salió de las sombras era realmente horrible tenía el tamaño de un oso pero cada contorno de su piel estada cuartada, marchita y llena de costras, era como si hubieran quemado cada centímetro de su piel exceptuando los ojos que eran de un negro carbón por completo, incluyendo el lugar donde deberían ser blancos.

Se me acerco lentamente y dijo

“Todos los humanos son iguales” me repitió “tú conoces nuestro secreto, debes morir.“

Y me apuñalo.

Ahí fue cuando me desperté. Como no quera que la cabeza se me llenara de recuerdos me asome al reloj eran las 3 de la madrugada.

Domingo 30 de abril de 1990

Después de haberme despertado baje a desayunar . Al terminar fui hacia mi cuarto a revisar el mapa (de nuevo) y la nota del señor… por mas que lo pienso no recuerdo que me haya dicho su nombre. No pensándolo bien no lo dijo. Mmm… que mal.

¡Tengo que conseguir aprenderme ese mapa! ¡Tengo que! Es la única opción para poder saber toda la verdad.

Suspire poniendo así fin a mis pensamientos, escuche a ale hablarme para que bajara a comer yo realmente adoro a esa mujer aunque aveses sea un poco fastidiosa.

Baje lentamente ¿para que apresurarse? Al llegar descubrí que ambas estaban sentadas, esperándome sin duda. Mmm… ¿que querrán ahora?

—Hola—salude en cuanto me senté.

—¿Como estas?—fue la contestación que recibí.

Comimos en silencio, lentamente metía el huevo frito por la boca y dejaba de lado el jamón, guacala como algo tan…tan, malo le puede gustar a alguien.

—ejem, hija te tenemos que…—no me gusto el “tenemos”—hablar sobre algunos, puntos que hay que tener en cuenta.

Suspire ¿era necesaria tanta tortura? ¿Por qué no simplemente hacen lo que tengan que hacer y ya? ¿Es que no recuerdan que tengo solo 14 años?

—bien, ¿de que hay que hablar?

—primeramente que sepas que a partir del próximo lunes trabajare en un pueblo cercano de aquí y…—trabajo, genial 8 horas o mas con mi hermana ¡sola! ¡NOOOO! Que hice para merecer esto. —bueno pronto cumplirás 15 años. Mira hija tener 15 es fabuloso es cuando dejas de ser una niña y te conviertes en mu…

—Ok ya entendí—ese fue el momento perfecto para interferir.

—y pues ¿quieres una fiesta?

Jajaja… si que mas. Una fiesta sin invitados, ni música.

—No, no gracias no quiero nada

—o vale no seas aguafiestas—intervino mi hermana ¿ella que?

—mira quién habla sobre ser aguafiestas, además a quien invito ¿he? Al fantasma

—por eso no te apures yo me encargo.

—¡no! Y es uno definitivo. ¿Ok?

La cara de mi hermana tomo un color rosa de asco. Se enojo ¡genial!

Ahora fue mi madre la que decidió intervenir, para decir:

—Alexandra déjala en paz es su decisión

—ok madre

Mi perfecta hermana siempre obedece a mi madre

—a y otra cosa. Tus estudios, mañana empezaras a estudiar de nuevo con tu hermana

—pero si acabamos de llegar—proteste en vano sabia que con mi madre no se puede.

—ya dije, que lo arias y ya. Y el próximo año entraras a la escuela

— ¡NO!— grite

—si, ¡ahora a tu cuarto!

Me para bruscamente de la silla y fui corriendo hacia las escaleras y de ahí derechito a mi cuarto.

Azote la puerta y la cerré con candado, era mejor que no entraran hasta que el enojo pasara.

Me tumbe en mi cama y cerré los ojos, no me apetecía llorar, en realidad rara vez lloro así que me pare de la cama y fui al espejo, en cuanto me asome retrocedí. Mis cambios se hacían más notorios, mi cabello se hacía nuevamente de color café cada vez más obscuro, mis ojos cada vez más verdes y ohhh… en el hombro tenía una marca como… de ¿un hada? Lo juro, esa mara parece de un hada. De pronto recordé lo que me paso. ¡El piquete! Cuando fui al…al kilitzo sentí una picadura en el hombro justo donde ahora tengo el hada. Cuando la realidad (según yo) entro en mi, en el tiempo que dura un latido. Me en pese a jalar e cabello de miedo, no era una ilusión óptica ¡cada vez cambiaba mas!, y seguiría así mientras tuviera esa marca. ¿Qué le diría a mi familia?

¿Que todo es producto de su imaginación? ¿Qué es un sueño? ¿Que…que les diría?

Caí al suelo y llore…y llore deje sacar mi miedo después de un rato estaba abrazándome, una vez que me calme me di cuenta que tendría que haber una solución.

“El señor” era la única que se me ocurría, hoy es domingo así que el jueves ¡NO! No podía darme el lujo de tardar tanto ¡tengo que ir cuanto antes! El tiene que saber la solución. Con esa motivación Salí de mi cuarto.

Al llegar a la cocina tome una barrita de cereales salude y Salí hacia el bosque , lo mejor que podía hacer era mantener la distancia así igual y no se dan cuenta de mis cambios.

Estuve vagando lentamente primero hacia un lado luego hacia el otro, pero lo hacía de manera inconsciente de hacia dónde iba solo sabía que lo aria, después de un rato llegue a un sendero ohhh era el mismo que me llevo al árbol, Mmm…y si lo sigo ¡NO! Guau realmente no aprendo de mis errores si ya he cambiado tanto ¿todavía quiero ir otra vez? Suspire al saber que la respuesta era si, sin duda alguna quería estar ahí. Aunque ¿Por qué? Al fin y al cabo era solo un árbol. Si un árbol pero como ningún otro, el sabia, él era el…el eso me pareció ¡si! él era como una persona, una destinada a vivir inmóvil tal vez hasta el final de los días cuando ya nadie este y el mundo se acabe cuando no allá ni una planta ni un árbol entonces puede que el al fin sucumba.

Estuve pensando en la carta que me dio el señor y recuerdo que la ultima parte el “tendrás que tomar una decisión” esa parte estaba como que escrita a la carrera como si se le hubiera corrido agregar eso antes de darme la hoja. Reflexione hasta que ohhh… ya era hora del crepúsculo, el tiempo paso tan rápido o al menos eso me pareció. Mi madre se ba a poner histérica. Volví a suspirar y Salí corriendo de ahí.

En lo que me parecieron horas llegue a casa, que extraño el camino de ida fue como minutos y el de vuelta horas, lamentablemente estoy tan ligada a ¿la magia? A falta de mas palabra creo que me conformare con esa, si magia creo que es la indicada. Ya que o esto es un sueño o de verdad todo esta pasando, o me volví loca. Mmm… creo que prefiero la segunda opción ya que la ultima no me agrada y la primera…bueno tarde o temprano tendría que despertar y ahora si la realidad me dañaría mas que si todo esto fuera real.

Entre en la casa lentamente

—hola madre, hola Alexandra ¿Cómo están?—trate desesperadamente de distraerlas para que no me interrogaran.

—bien, pero ablando de bien ¿Dónde has estado? me te…—ejem carraspeo Al—bien ¡nos tenias preocupadas!—Al asintió. ¿!Es que no podían dejarme en paz!?

—bueno…fui a dar un paseo y se me pasaron las horas volando lo siento

— ¿Que te dije sobre ir al bosque?—obviamente era una pregunta retorica pero me pareció que tenía que contestar

—que no saliera a menos que me supiera el bosque POR COMPLETO—en lo último “por completo” levante los brazos como si quisiera abrasar a alguien que solo yo pudiera ver y que además esta demasiado alto

—así es y parece que no escuchaste

—si lo hice solo camine por los lugares que yo conozco—asegure al fin y al cabo era “casi” verdad

—Mmm… entonces supongo que no hay problema

—ok me voy a mi cuarto

—espera, baya la luz de verdad que hace parecer a tus ojos mas verdes.

—a ¿enserio? No lo había notado

Se escogió de hombros y yo aproveché para huir de ahí

Al llegar a mi cuarto me senté en la cama y me puse a pensar en Mariano,

—Haa—suspire

¿Cómo hubiera sido poder besarlo? ¿Y decir que soy su novia a todas las chavas? seria con ganas, pero no paso y ahora mi primer beso no será hasta los 17 o 18… ¿y si nunca lo doy? que horror.

Después fui al espejo estoy empezando a crear manía por él y eso que antes rara vez lo volteaba a ver, ahora ya es a cada momento cada que salgo y entro de mi cuarto me miro pero no lo puedo evitar cada segundo cambio mas no podía retrasarlo por mas tiempo tendría que ir mañana a el pueblo para saber la verdad de una vez y para siempre y la haría mañana. Me decidí aunque la verdad me daba miedo saberla era necesario.

Mejor asustada que ignorante.

En la noche tome un baño. Una vez seca vi mi cabello era lindo ya no estaba esponjado sino perfectamente acomodados como si hubiera ido a una estética y me lo hubieran arreglado, a pesar de gustarme no me daba buena espina ya que no era normal al menos en mi bueno en este tiempo ya nada es normal

Al dirigirme a mi cama me tropecé con no se que cosa, creo que con un hoyito en el piso hasta ahí es normal pero al cair no me dolió, solo sentí incomodidad. Mmm… cada vez me gusta menos esto, este cambio.

Me acosté y me quede dormida en segundos.

Lunes 31 de abril de 1990

Desperté temprano, mucho en realidad al mirar el reloj vi que apenas eran las 4:15 de la mañana

Guau nunca me había despertado tan temprano, no voluntariamente al menos.

Me levanté y me cambie, y mire al espejo, mi piel se estaba haciendo pálida mas de lo que ya la tenía, y nuevamente el cabello y los ojos cambiaban y… ¿me hacia mas alta? Magnifico estaba mas alta.

Me puse a leer un libro, el de “Dracula” me gustaban mucho los libros de vampiros, brujas, y todo tipo de criaturas mitológicas que hablan de historias sobre de personas que se unen con la magia y el amor.

A las 9:00 decidí bajar a desayunar, ya no estaba mi madre, se había ido a trabajar a no sé dónde. Al terminar me fui hacia mi cuarto y continúe leyendo.

A las 2:15 mi hermana me hablo desde abajo para que fuera a estudiar.

Al llegar, vi que en la mesa había un libro, lápices y unos cuadernos

—hola Alexandra, ¿como dormiste?

—bien, y espero que tu también ya que hoy nos ponemos a estudiar, por ahora será solo un repaso, Mmm…—mientras ella pensaba me acomode en la silla para poder soportar de no sé cuantas horas en su compañía—bien ¿cuál es la raíz cuadrada de 99?

3 horas después aproximadamente terminamos de estudiar.

—al iré a caminar un rato ¿ok?

—ten cuidado, y regresa antes de las diez—asentí

Me puse ropa cómoda y prepare una mochila con las cosas que necesitaría para poder ir al pueblo donde estaba el señor. Ya todo listo (aproximadamente a las 5:00) me dispuse a salir hacia el bosque en mi bicicleta



En EL Cielo, Relato Homosexual

hi!!! bueno estoy nerviosa....mas que eso estoy que siento la sangre en la cabeza. ¿saben por que? no no lo saben pero se los dire: he hecho MI PRIMER RELATO HOMO... (homosexual) algo triston la verdad pero mis influencias son: Nimphie Knox, Carol Lynne, Evangeline Anderson y Patricia N. Warren:

En El Cielo

No puedo desasirme de mi pasado, no puedo tener un futuro porque no tengo presente, vivo atrapado pensando solo en ti, en tu sonrisa de ángel, en tus suaves manos que sujetaban tiernamente las mías, en tu enorme cuerpo, ese que siempre me protege. En tus ojos verde mar, que me hacían ver la esperanza y la felicidad, que me hacían salir de ese hoyo en el que parecía siempre estar metido, gracias a mis padres, padres que no pensaron en mi ni un momento, que me abandonaron dejándome en las frías calles, queriendo que me defendiera solo, sin pensar ni un segundo en lo que dejaban atrás, pero cuando tus ojos se posaban en mi, toda la tristeza parecía alejarse, tú te acercabas lentamente y posabas tus labios rosas en mi oreja manchada de la suciedad de las calles sin nombre, frías y oscuras y me decías “hola” solo esa palabra hacia que todo el día de trabajar, de vender mi cuerpo maltratado no importara, me dabas fuerzas para continuar. Luchar, no me dejabas abandonar y yo no quería que me dejaras.

Me pedias que escapara, que fuera con tigo, pero no puedo, porque estoy atrapado, porque no puedo salir, tengo miedo, pero no te lo puedo decir, porque creo que ya no me querrás, que te olvidaras de mí y me dejaras como hicieron mis padres, como hizo mi gatita blanca que se fue al cielo y no me llevo con ella, que me dejo aquí solo y triste. Sin esperanzas y ganas de seguir viviendo, porque nadie quería a un niño como yo, manchado y sucio, confinado eternamente a las calles frías y oscuras de los lugares mas bajos, maldecidos por el mundo.

Venias cada vez que salías de tu trabajo salvando vidas, las vidas de los ricos, de los que tenían casas, pero yo no te culpo ¿Cómo podría? Tratas de ayudar, de salvar a todos, pero no puedes, pero yo aun te quiero, me gustas, aun que tu no sientas lo mismo. Me ves como a un niño que quieres ayudar, pero no como un hombre, no como alguien que te podría satisfacer, a pesar de que he satisfecho a muchos, sin caras y sin nombres, solo así. Frio y duro, como el mundo.

Me vendo y a ti no te gusta, crees que esta mal, que es “sucio”, pero ¿no todo aquí es sucio? Solo esta tapado, pintado con una débil capa de engaños y falsedad, yo no soy falso, no vivo tu vida, no tengo dinero, ni comida, ni un techo, ni una cama donde acurrucarme del frio que siente mi cuerpo, tu si. pero estas aquí, conmigo, tratas de salvarme, y me gusta pensar que es porque te gusto, no como una responsabilidad, sino como algo digno de admirar, como las esculturas que tanto aprecias, esas enormes y costosas figuras imponentes que llaman arte, que ocupan espacio, que todos celebran y les aplauden. Mientras que repudian al verdadero arte, a los artistas reales, que se arriesgan, que lo dan todo por el arte, que salen día a día, en esos lindos patines, con los pantalones rasgados y las ropas manchadas, a pintar, a decorar un poco las calles monótonas y grises. Pero a ti no te gustan dices que “ensucian la cuidad”. Cuando en realidad tratan de darle vida y alegría.

Hoy no has venido ¿Por qué? ¿ya te cansaste de mi?

Te ha esperado hasta tarde, hasta que el sol agónico se escapo en el horizonte, y la oscuridad tomo presa de todo a mi alrededor. Me arrebuje en el abrigo roto que me compre hace mas de dos años, me queda chico, pero no importa, ya nada importa solo tú. ¿Por qué no llegas?

Me gustaría mandarte mis pensamientos, entrar en tu mente y saber que es lo que piensas lo que sientes, me gustaría saberlo todo de ti, pero no puedo por eso me conformo con saber cada pequeño detalle que puedas mostrar con cada escapada que das hacia mí, me alegra y me hace sentir que puedo estar vivo de nuevo.

Alguien me ha llamado, sentí la esperanza quemarme pensando que eras tú, voltee ansioso la mirada hacia atrás, pero solo había oscuridad, y mas allá un cuerpo largo y abrigado, me señalaba ansioso, yo me acerque, sintiendo la tristeza emanar de mi y por un segundo me pregunte si el extraño podía olerla y si le importaba.

El extraño tomo mis hombros y me hizo girar a verlo, me hizo ver la cara retorcida en una mueca que supe identificar con el paso del tiempo, lujuria, no me importaría que tú me miraras así, pero cuando es otro sin nombre, otro de cara desconocida, siento asco, y siento ganas de escapar, de huir, pero no puedo, la vida no es como en esas películas que todos parecen disfrutar, la vida es dura, lo aprendí desde joven, de la manera mas cruel, pero soy fuerte. Soy fuerte porque sobreviví, por que elegí continuar, me gusta pensar eso aun que se la verdad: yo no tuve el valor de morir, y ahora que estoy sufriendo, eres lo único que me queda.

El extraño saco dinero manchado, sucio, sin nombre en la oscuridad y tendió su mano con uñas rotas y sangrantes y me lo entrego, me dio ese dinero manchado, que parecía burlarse de mí, de mi profesión, de todo lo que hacía, lo acepte, lo acepte y me di la vuelta sin palabras, sabía lo que quería, el bajo mis pantalones y sentí el frio aire de la noche penetrar en mi sensible piel, hace tiempo que me hacen esto, pero aun no me acostumbro sigue doliendo y sangrando y lloro cuando acaban y me dejan sin una palabra, este no fue diferente, simplemente entro, en una agónica estocada que me dejo tiritando de dolor, y cuando se movió dentro mío sentí la protección que el hombre sin nombre se puso en su beneficio y pensé que era casado, que tendría una familia y no quería contagiarse de alguna enfermedad, ¿pero si tiene familia que hace aquí? En este oscuro y triste lugar. Pero me alegre un poco al saber que tenia protección, no quería estar enfermo, no quería estar mas sucio, porque quiero estar contigo, estar sano junto a ti.

Por primera vez en ese día y esa noche, desee que no me vieras, que no entraras por el callejón con esos elegantes zapatos y me vieras. Lo desee y se cumplió.

Cuando acabo y dio una última estocada, y derramo su liquido sobre la barrera, suspire quedito, al fin acabo, el salió sin una palabra y se fue, solo así. Desapareció en la noche, como cada Sin Nombre con el que he estado, me sujete contra la pared buscando apoyo y equilibrio, me pregunte no por primera vez ¿Dónde estás? ¿Qué haces? ¿Por qué no has venido? Pero no me contestas, porque no estás aquí, estas lejos y yo no sé donde, no te puedo seguir, yo no vivo donde tú lo haces, somos diferentes.

Ha pasado otro agónico día, y el sol ya se ha ido y hace mas frio que ayer, mas de lo que creí que pudiera soportar, pronto va a nevar, ¿estarás con tu familia? Espero y estes feliz, porque yo pensando en ti estoy feliz, un poco.

Mientras dormía, pensé que debería ir a tu casa, tal vez estás enfermo o tal vez olvidaste donde vivo…no, donde cierro los ojos y trato de dormir. Entonces me levante y me abroche la desgastada suela de mis zapatos, uno de los zapatos tiene un nuevo ahuero, ¿el derecho? No, el izquierdo, me gustaría que me ayudaras a repararlo.

Paso otro día, mas parecido a los anteriores de lo que me gustaría pensar hasta que tome el valor y me encamine a tu casa, con una pequeña sonrisa, evadí a un pobre loco que estaba en la calle, corrí cuando mire a unos señores drogados. De todos los que crecemos en la calle, los señores drogados son los que me gustan menos, porque ellos eligieron estar ahí, podrían utilizar el dinero en comida, o en ropa, y no lo hacen lo desperdician en algo que tarde o temprano los matara.

Llegue a la elegante calle donde tu vivías, por un momento me encontré aturdido y no supe hacia donde avanzar, no sabía dónde estaba tu casa, donde estabas tú. Pero me permití un momento a pensar en la única vez que pude entrar en tu hogar, tan limpio y recadado como tú.

Era de noche, como siempre, el frio me helaba los huesos y el hambre hacia mella en mí, no había podido comer ese día por el frio que hacía, era lo peor del invierno, los pequeños copos caían a mi alrededor, no me gustaba el invierno, pero no lo odiaba ¿Cómo podría? Si fuera rico, amaría el invierno, porque estaría dentro de una casa con comida rica y un techo. Mi estomago rugió en protesta a mis pensamientos y mire alrededor buscando a alguien que me diera algo de dinero para comer pero no había nadie que pudiera querer mis…servicios. O como odio decirlo así pero es lo que soy un servicio a los demás, algo de lo que fácilmente de desasen, soy un prostituto.

Escuche pasos airados por detrás de mí, cuando voltee lo primero que mire fueron tus ojos reluciendo como estrellas a pesar de la oscuridad, tu cabello de ángel de balanceaba alrededor, burlándose de mí, pidiendo a gritos tocar los suaves risos rubios alrededor de tu cara, cincelada en mármol, tu nariz parecía fracturada como si hubieras estado en alguna pelea pero ese aspecto refinado contradecía mis pensamientos, tu no parecías alguien de la calle, alguien que mataría por un poco de dinero. Pero con el paso del tiempo he aprendido que las apariencias pueden engañar si se sabe como sacar provecho. Cuando pasaste a mi lado silbe y tu volviste la mirada con sorpresa como si no supieras que estaba ahí, yo estaba acostumbrado a que no me notaran salvo cuando me querían a mi boca o a mi culo pero esa vez me dolió no ser notado y quise ser alguien importante, desee con todas mis fuerzas ser alguien importante, pero los deseos no se cumplen así porque si.

“¿quieres algo de diversión cariño?” recuerdo a verte preguntado esa noche, tú te ruborizaste y balbuceaste como un niño pequeño, nunca vi una persona tan tierna e inocente y esa noche admito que corromper tu inocencia me parecía mejor que estar helando mi culo. Tu negaste presuroso con la cabeza y yo insistí, tenía hambre y estaba dispuesto a casi todo para obtener lo que quería, al final no pudiste resistirte a tus deseos carnales, deseos que todo hombre o mujer tenía, te tente y caíste. Tome tu suave mano entre las mías, el contraste fue increíble, mientras que la mía era dura, estaba morena por incontables horas al sol y llena de raspones. La tuya era mas grande pero suave y de un blanco pulido de mármol, casi sentí miedo de manchar tu piel con la mía. Sacudí la cabeza, ¿Qué me pasaba?

Me condujiste hacia tu casa por el mismo camino que ahora camino yo, solo. Totalmente solo, esa vez tu cuerpo me transmitía calor y una emoción desconocida, cálida que me hacía sentir feliz nervioso y triste, todo al mismo tiempo.

Cuando llegamos vi que el jardín estaba bellamente iluminado y cuidado y transmitía alegría y me sorprendí lo hogareña que la casa parecía pero cuando abriste la puerta y estuvimos dentro vi que la casa parecía…vacía., mire al dueño de la casa y pensé que eras justo como ella. Te tome por los anchos hombros y te bese en tus suaves labios, metí mi lengua en tu cálida boca y saboree tu aroma a almizcle, te escuche jadear y te retorciste hacia atrás con sorpresa, yo te sonreí y dirigí tu mano a mi entrepierna, estaba excitado y ni siquiera había intentado forzarme.

Tú me tocaste delicadamente y sonreíste, moviste tu mano sobre mi excitación ahora mas seguro y lento, una caricia a conciencia, te abrase y sentí que me derretía en tus brazos, te volví a besar, mas fuerte y mas exigente. Me dirigiste presuroso hacia un suave sillón color miel y me tendiste en él, no me importaba ser pasivo, estaba acostumbrado, pero esta vez era diferente, era como…si realmente yo quisiera hacerlo, de verdad, no por dinero, no porque me obligaran. Yo quería. Empecé a llorar y tu paraste, tu cara de ángel parecía asustada, te trataste de levantar de mi pero yo no te deje, quería esto mas que nunca.

Te digerí hacia mi nuevamente y suspire cuando nuestros cuerpos se tocaron, moví mi entrepierna hacia la tuya y me restregué un poco, suspiraste de placer y me movi con mas confianza. Pare y te pedí que te quitaras la ropa tu sonreíste y te paraste para quitarte la ropa moviendo el cuerpo cómicamente, no había nada lascivo en ti, lo agradecí. Cuando te desasiste de tu ropa interior mire tu pene, estaba erecto y pequeñas venas lo rodeaban, no era muy grande lo cual me hizo sentir alivio, entre mas grande, mas doloroso era. Te pregunte si tenias lubricante asentiste y corriste hacia una puerta cercana cuando regresaste corriendo me tomaste de la mano, y en la otra tenias un tubo parecido al de una pasta de dientes pequeño cuando abriste la tapa y me pediste que me pusiera boca abajo asentí y espere sentir tus dedos lubricados en mi entrada en cambio sentí un suave beso en mi espalda tu suavidad y calidez me desarmo, me volteaste hacia ti y te abrace sintiendo un lazo de amistad y algo mas creciendo entre nosotros, uniéndonos. Esa noche no hicimos el amor, ni esa noche ni ninguna, ahora puede que sea muy tarde.

Cuando volví a la realidad pequeñas lagrimas surcaban mis mejillas me las limpie avergonzada y rápidamente intentando disimular aunque no había nadie, no mostrar debilidad era una regla importante y estaba tatuada en mi cerebro demasiado arraigada como para cambiarla.

Toque a la puerta y tu no me dejaste entrar, te grite hasta que ya no pude hablar mas y no contestaste, te roge que abrieras pero tú nunca abriste, golpe con mi puño la ventana pero solo el sonido del cristal me respondió. Pare cuando escuche el sonido de unas sirenas que parecían acallar cualquier otro sonido. Maldiciendo entre dientes volví la mirada hacia uno y otro lado de la calle esperando poder escurrirme entre las sombras, pero creí ver una cara en la ventana de la casa de al lado, “vecino” creo que así se les llama a una persona que vive al lado tuyo, nunca tuve un vecino por eso no estoy seguro. Antes de poder pensarlo mejor levante la mano y la agite suavemente en su dirección el serró la ventana espantado y sentí un ramalazo de tristeza recorriéndome ¿Por qué cuando las personas me ven solo pueden mirar mi ropa sucia y manchada, Mi cara sucia y de dientes torcidos, o mis manos callosas? Nunca ven a la persona detrás de todo eso.

Respirando profundo me moví hacia la casa de tu “vecino” y toque la puerta una, dos, cinco veces antes de que un hombrecillo calvo y gordo me abriera la puerta vacilante. Abrió mucho los ojos y trato de cerrarme la puerta pero yo no lo deje y haciendo tanta fuerza como podía abrí la puerta de par en par y entre antes de que el hombrecillo pudiera siquiera parpadear. Levanto sus manos asustado y balbuceo que no tenía dinero yo le conteste que no quería su dinero y lo encare con mi escasa estatura, estaba fuera de mi, es como si no me conociera, me escuchaba gritarle, veía lagrimas caer de mis ojos oscuros pero no sentía nada, como si no me estuviera pasando a mí, como si yo fuera un ente aparte. Volví a gritarle tu nombre, exigí saber dónde estabas. Cuando el hombrecillo al fin contesto, mi corazón dejo de latir de repente, me sentí mareado como si el oxigeno no pudiera llegar a mis pulmones, Recuerdo haber gritado hasta que mi garganta se sentía arder, golpe mi cara con mis puños, me clave las uñas en mi carne pero no sentía nada, no podía sentir nada, ¿Por qué? ¿Por qué paso esto? ¿es que no hay ni un poco de felicidad para mí? Me sentí desvanecer. Soñé que estabas a mi lado, que éramos felices. Pero eso no era mas que mentira, nunca seré feliz, jamas estaré junto a ti, no volveré a ver tu sonrisa, porque ya no existe se ha ido y nunca volverá. Tú te has ido y contigo se ha ido mi corazón y mi razón.

Me gritaban que me detuviera ¿Qué estaba haciendo? No entendía que querían, no me importaba entender, vuelvo a ser huérfano, vuelvo a estar solo de nuevo. Probé la felicidad y ahora quiero mas, pero sé que ya no la tendré, ya no hay nada aquí para mí. Nada que me encadene a la vida, todo se ha ido y no sé que hacer, la desesperación me corre por las venas, el dolor parte mi corazón y la agonía corrompe mi mente.

¿Por qué te has ido? ¡me has abandonado! Pero no te dejare ¡me niego a dejarte! No puedo dejar la poca felicidad que ha llegado a mi vida, te quiero a mi lado, juro hacerte caso, estaré a tus pies si así lo quieres, por favor… vuelve a mí.

Parpadeé ligeramente y mire hacia la puerta la ventana estaba rota ¿Por qué estaba rota? Mire hacia mi mano estaba llena de sangre y pequeñas cortadas la rodeaban, mire hacia mi alrededor confundido hacia policías a mi alrededor y gente con ropa blanca, una estridente campana sonaba afuera, gente asustada se escondía detrás de los policías. La calle parecía atestada ¿calle? ¿Cómo llegue afuera?

Quería reunirme con tigo y solo había una manera, con un nuevo propósito en mente me agache ignorando a mi audiencia tome un largo pedazo de vidrio de la ventana con la mano que no sangraba, varios policías y personas de ropa blanca se me acercaron a la vez, tal vez pensaban que estaba loco, tal vez lo esté. Coloque el pedazo de vidrio en mi muñeca derecha el vidrio se me resbalo un poco con tanta sangre y me hizo un corte poco profundo, eso no sería suficiente. Escuche a un policía gritarme que parara pero yo no podía parar, no quería parar. Quería estar con tigo y lo quería ahora. Con energías renovadas, que no sabía haber perdido. Coloque nuevamente el vidrio sobre mi piel y corte profundo, sentí un poco de dolor, pero no podía compararse con el dolor de mi alma y mi corazón, nada podría comparársele. Los policías y la gente de blanco se abalanzó sobre mi mientras caía sobre la hierba fresca pero ya era tarde, estaba hecho. Cerré mis ojos y espere a la muerte, pero no llegaba. Seguía algo consiente, sabía que me habían cargado y trataban de parar la hemorragia, quería decirles que pararan yo quería esto y ellos no estaban en derecho de negármelo. Curiosamente ahora que me encontraba a las puertas de la muerte me encontraba tranquilo, por primera vez en mi vida estaba en paz con migo mismo. Al fin ¡la vendita inconsciencia llegaba! pude respire entrecortadamente una última vez.

jueves, 8 de julio de 2010

Una tarde Nublosa





















una joven que encuentra su destino en un mundo como nunca antes visto pero tendrá que escoger entre el o todo lo que antes tenía.

Todo cambia con una decisión


Una tarde Nublosa


Capitulo 2: Castigo

Viernes 28 de abril de 1990 por la tarde.

Apenas y pase la puerta cuando 2 matas de cabello uno rubio y el otro rojo me borraron la visión. Mi madre y mi hermana hablaban como una sola. Solo pude entender unas cuantas frases.

— ¿que paso?

— ¿Cómo estás?

— ¿estas cansada?

— ¿tienes hambre?

Una vez que la emoción del encuentro pasó a segundo plano, el enojo pasó a ocupar el primer papel.

— ¿Por qué no te quedaste donde te vi por última vez? ¿En que estabas pensando?

—lo siento me aterre y por eso Salí pitando se me olvido que no me debía mover pero…

—Vasta—me atajo mi madre—ya hablaremos mas tarde, ve a tomar un baño mientras yo preparo la cena.

—esta bien, nos vemos dentro de un rato— Al darme la vuelta para ir el baño le susurre a mi hermana una única palabra, —perdóname.

Salí hacia cuarto de baño mientras me quitaba la ropa me mire al espejo, tenía una pésima pinta, mi cabello normalmente café, ondulado y largo. Ahora era una maraña enredada y sucia, pero lo mas extraño era que mis ojos normalmente cafés estaban con un extraño tono verdusco como si me hubiera puesto pupilentes, al principio me asuste pero luego me irrite ¿Qué le diría a mama? Ya que después de pensármelo por un par de segundos decidí no hablarles del árbol ¿para qué? Solo pensarían que me volví loca

Así que solo tenía una opción decir que me puse a pasear y que no pensé que se iban a preocupar tanto. Sabía que me estaba echando la soga al cuello ¿pero, que más alternativa quedaba? ¿decirle que encontré un árbol mágico? ¿O mejor un mundo mágico? Jajá de solo pensarlo suena descabellado mas aun diciéndolo me mandarían directo al loquero por un buen tiempo me choca tener que guardarle un secreto tan grande a mi familia

Entre al agua con un suspiro. Sabía que no había otra cosa que decir.

Al terminar me seque el pelo y me dirigí a la cocina, me esperaban sin duda alguna. Y no me equivoque al entrar las vi con los brazos cruzados

Comimos en silencio, esperaba que hablaran, tenía ya la mentira preparada para soltarla a la menor oportunidad al fin mi madre hablo

— ¿Qué paso?

—ok—comencé—hubo una niebla enorme no podía ver nada, solo escuchaba los gritos de mi hermana así que me aterre y empecé a correr. Sé que fue una tontería… y bueno deje de escucharla y empecé a caminar. Y cuando la neblina se disipo el bosque se veía ten hermoso que me puse a verlo. Y luego me vine.

— ¿Fue todo lo que paso?—pregunto ale con suspicacia

—Si— hable con convicción lo cual me agrado

—Bueno—miro de pronto el reloj—baya ya son las 11:25. Hora de dormir

— ¿Estoy castigada?—pregunte sin poderlo evitar, era mejor zanjar el asunto de una vez

— Si —dijo dolores (mi madre) como quien no quiere la cosa

Suspire y me levante para ir a mi cuarto, sin decir palabra.

Al llegar allá pensé en todo lo que paso era ¡imposible!

Pero si no paso, ¿Qué fue lo que ocurrió? No, tenía que ser cierto lo del árbol pero ¿Cómo se llama? Saque el libro a todo correr y busque entre sus páginas a el árbol su nombre era kilitzo ¡qué nombre mas raro! Suena como a kilo, medite por alrededor de una hora. Y saque la conclusión de que era algo así como árbol de peso o grande, seguí pensando hasta que el cansancio me venció. Me quede frita, no tuve ningún sueño ¡realmente estaba cansada!


Sábado 29 de abril de 1990

El primer pensamiento que tuve fue del kilitzo. Después mientras me dirigía al cuarto de baño pensé en que seguramente el castigo consistía en no poder ir al pueblo a comprar la pintura y los adornos ¡me lo merecían!

Al terminar mi aseo personal me dirigí a la cocina solo estaba mi madre, ale aun no se había levantado. Salude y me serví un cuenco de cereales, decidí que lo mejor era poner cara de arrepentimiento.

—hola nerissa, seguramente quieres saber en qué consiste el castigo

—Si—me decidí, se fue directamente al grano lo cual me agrada ¡actuar sin rodeos!

—bien—medito—podrás ir al pueblo per…

—En serio—interrumpí

—Alto—se río—así es, pero no podrás ir por al menos por unas cinco semanas al bosque, al menos no tu sola. O hasta que te sepas todo el perímetro de nuestra propiedad y hasta la de los máquense—los máquense eran unos vecinos que Vivian a poco mas de 4 Km de aquí creo o tal vez mas o menos.

—ok, lo prometo.

Después de un rato, mi madre saco un tema totalmente diferente.

—Mmm… la luz de aquí es rara, abra que cambiarla.

— ¿Por qué?—pregunte extrañada

—por que pareciera que tus ojos son verdes obscuros y no cafés.

—haaa, pues si abra que cambiarla—mientras lo decía me prometía que aria lo imposible para hacerla olvidar comprar el foco

Terminando el desayuno fui a mi cuarto y busque entre toda la pila de libros y revistas un…

—Aja—solté al encontrar lo que estaba buscando. Un mapa de las dimensiones del bosque. Era realmente amplio. Pero prometí que me lo aprendería para poder salir sola de casa.

Sin poder evitarlo se asome en el espejo

—¡¿Qué demo..?!—tuve que cortar mi frase antes de que mi grito atrajera a mi hermana.

Lo que provoco mi grito fue que mi cabello de color café claro, ¡¿se estaba poniendo café oscuro?! Y mis ojos de color chocolates realmente se estaba haciendo como color musgo.

Sábado 29 de abril de 1990 por la tarde:

En la tarde de hoy empezamos a preparar unos sándwiches para ir al pueblo para comprar la pintura. Ya listo todo fuimos por el coche para poder irnos.

Al llegar al pueblo quede gratamente sorprendida era hermoso, despejado y muy luminoso. Había muchos puestos era como un mini mercado cada puesto tenia adornos, cuadros, pulseras, etc. No sabía ni a dónde mirar. ¡Era genial¡

Compre pintura de muchos colores rojo, negro, celeste, blanco etc. Espero poder pintar la casa pronto, en un puesto el menos grande y apartado que era de color verde buena elección, ahí compre adornos de hadas, hongos, flores, y también un extraño cuadro con muchas figuras, me demore un poco mas en el cuadro, el dueño de la tienda un hombre de rostro amable y ojos relucientes, parecía tener la vista perdida como si soñara despierto, traía un reluciente traje de color verde como las de las serpientes, y su escaso cabello peinado hacia atrás. Me miro atentamente y una extraña expresión se dibujo en su rostro antes de que supiera lo que significaba la cambio por una de amabilidad.

—Mmm… veo que te has interesado por el cuadro ese—dijo señalando el que estaba mirando—tiene una buena historia quieres oírla—asentí—bien—dijo rascándose la barbilla—fue hecho hacia 1906, un día el señor Ceretadra eld uzl. Vino me la entrego y me enseño un libro hermoso con una foto, un árbol creo. Él era el autor—mi asombro fue mayúsculo ese hombre el tal certadra eld no se que, era el autor del libro del árbol kilitzo. —hablaba en un asentó raro.

Tome el cuadro mientras preguntaba:

—señor ¿podría contarme mas sobre el señor…? ¿Certadra?—pregunte vacilante

Tras soltar una carcajada dijo

—se llamaba Ceretadra eld uzl, espero que tengas tiempo porque es una historia larga. —Asentí—bien, Mmm… veamos. Porque no te sientas—me sente en lo primero que vi—bien. El señor Ceretadra llego aquí en 1906 con ese cuadro—señalo con la barbilla el que yo tenía en manos— me conto una historia, hablaba sobre un árbol…

Kilitzo—respondí

—si, parece que estas informada. Así es. El árbol kilitzo, el me dijo que era un árbol especial uno como ningún otro, todos lo respetaban y cuidaban, bueno según el, aun lo cuidan y respetan—su tono era enigmático, al instante lo pedí que me contara mas.

—bien, bien. El tenía una gran barba unos ojos como nunca los vi y una sonrisa amistosa y confiada, aquí termino el libro era corto pero con dibujos asombrosos que el mismo pinto, al terminar me dijo que solo le podía contar a una persona esta historia, ¿quieres beber algo?

—no gracias, continúe por favor—respondí

—y esa persona era quien encontrara el libro, esa sería la elegida.

Estaba totalmente confundida no lo podía creer. ¿Cómo que esa?, ¿es que el me conocía?, ¿me decía todo aquello para molestarme?, ¿o ayudarme?

— ¿La elegida?—pregunte con nerviosismo

—si la Đïặīếġế que luego se convertiría en ặnïėr

heee dialeg a amye ¿Qué es eso?

—es Đïặīėġė que significa elegida

¿Đïặīếġế? —la palabra era extraña pero se me trababa la lengua al pronunciarla, empeze a creer que ese señor aun no estaba loco ya que cualquier persona loca podría inventarse semejante historia.

si y ặnïėr que significa reina

— ¿ặnïėr? ¿Significa reina? Es que en ese ¿mundo Hay reinas? Pero ¿Cómo se llama ese mundo?

flăhoci numond. Y si la Đïặīếġế después de pasar por una serie de pequeños exámenes se puede convertir en una ặnïėr.

¿examenes? Wow ni en la fantacia me podía salvar de ellos aagg q mal. Trate de concentrarme en una pregunta mucho mas importante ¿qué pasaba si no se pasaban las pruebas? ¿seria como en las películas? la chava siempre ganaba en ellas pero y si yo no conseguía ganar suponiendo que todo es real al menos lo abría intentado. Todo esto me parece un sueño del cual no quiero despertar jamás es muy bueno con la dosis de suspenso exacta y de… se interrumpieron mis pensamientos con un grito, el de mi hermana.

—Alice ya casi es hora de irnos así que por favor paga lo que tengas que pagar y vámonos.

Suspire y conteste que así lo aria

—Mmm… señor ya me tengo que ir

—Espera te daré un papelito especial—me conto mientras lo buscaba—muy antiguo que tal vez te sirva de mucho. Ha aquí esta toma—me tendió un pequeño papel de color arena obscurecida, por el tiempo.

—gracias, vendré cuando pueda, adiós

—cuídate niña, mucho y guarda el segreto

—lo prometo—mientras mas caminaba mas iba sintiéndome extrañamente ligada a la promesa que hice.

Llegamos al carro mientras arrancábamos estuve penzando en todo eso que el señor (mas bien viejo) me estuvo diciendo. Todo eso era raro todo eso de ặnïėr y Đïặīếġế todo esto era sin duda muy difícil de creer, casi imposible yo una joven de lo mas normal elegida una Đïặīếġế no no NO!!! Imposible. Pero que tal si no si de verdad era una elegida. Y luego una reina wow eso seria G-E-N-I-A-l.

Al fin llegamos a casa.

Estuvimos toda la tarde metiendo en la casa las cosas que compramos.